¿Qué es el biogás?

Con la ayuda de las bacterias y con la exclusión de luz y oxígeno, las sustancias orgánicas se descomponen formando biogás. Este proceso existe en todo el mundo, por ejemplo, en el fondo de los lagos, en cisternas de abono semilíquido y en montones de compost. No obstante, para poder utilizar el biogás de forma razonable y eficiente, este proceso debe ser controlado. Por eso, en las plantas de biogás se utilizan sistemáticamente unos sustratos para poder aprovechar energéticamente el biogás generado de forma controlada.

El biogás está compuesto, mayoritariamente, por metano (50-75 %) y dióxido de carbono (25-50 %). Y, sobre todo, el contenido en metano es un índice muy importante. Porque cuánto más alto el contenido en metano, más alto el contenido energético del biogás.

El uso energético del biogás se basa en la combustión del metano. Un metro cúbico (m³) de biogás con un contenido en metano del 60 % tiene un contenido energético de aprox. seis kilovatios-hora (kWh). Esto corresponde a unos 0,6 l de aceite combustible.

 

 

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